Los beneficios de las clases de música como actividad extraescolar

Las actividades extraescolares ocupan gran parte del tiempo libre de nuestros hijos. Los padres, en su afán por ofrecer la mejor educación posible a sus hijos, a veces sobrecargan de obligaciones a los jóvenes cuando no debemos olvidar que son niños. Como hay que priorizar, hoy venimos a defender los beneficios de las clases de música como actividad extraescolar prioritaria para los más pequeños.

A continuación repasamos algunos de los más importantes:

– Beneficia su desarrollo emocional: Los estudiantes de música tienen un mejor desarrollo emocional, desarrollando una mayor empatía hacia otras culturas También tienden a tener mayor autoestima y son mejores para hacer frente a la ansiedad.

– Los estudiantes aprenden el reconocimiento de patrones: La música y las matemáticas están muy entrelazadas y mediante la comprensión de compás, ritmo y los ejercicios musicales de repetición, los niños pueden desarrollar sus habilidades de matemáticas y reconocimiento de patrones con la ayuda de la educación musical.

– Ayuda a desarrollar el lenguaje, el razonamiento y la memorización:
La formación musical temprana favorece el desarrollo de las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje, el razonamiento y la memorización. Incluso cuando se trabaja con partituras, se ejercita la memoria.

– Favorecer la coordinación: Al igual que al practicar deportes, los niños pueden desarrollar habilidades motoras al tocar música. Los estudiantes que practican con instrumentos musicales pueden mejorar su coordinación al requerir movimientos de manos, brazos y pies de forma simultánea, beneficiando a otras actividades como la danza y el deporte.

Beneficios de la educación musical temprana
– Aprenden a trabajar en equipo: Las clases en grupo requieren la interacción con otras personas y permiten mejorar las capacidades de comunicación, además de fomentar el trabajo en equipo. Los estudiantes trabajan por un objetivo común y deben colaborar para crear la música de forma simultánea, adaptándose al compás. Este aprendizaje es muy útil para vivir en sociedad, aprendiendo a interactuar y a trabajar por objetivos comunes.

– Potencia la disciplina y la paciencia: Para aprender a tocar un instrumento primero hay que practicar muchísimo y cometer muchos errores de los que se aprende. Esta práctica enseña a ser perseverante a través de las horas, meses e incluso años de práctica trabajando así valores como la disciplina y la paciencia. Tocar en una banda permite además aprender a esperar tu turno y mostrar respeto, así como a estar quieto y atento durante largos períodos de tiempo.